España, uno de los países que mayor producción anual de vino realiza, se está viendo afectado por la reducción en el consumo de caldos de la uva. Y es que el consumo medio por persona se sitúa en 18 litros, dato sensiblemente reducido con respecto a otros años.
El dato, que deriva de los estudios basados en el consumo del 2010, desvela que pese a que la industria del vino está saliendo de la crisis económica, el consumo de productos vinícolas en España no solo no crece, sino que desciende con el paso de los años.
Puede que la recesión económica tenga algo que ver, pero los expertos consideran que se trata más una cuestión de hábitos, pues entre los jóvenes no existe una cultura del vino definida.
Es por ello que el sector debe cultivarse a sí mismo ante los nuevos posibles consumidores y apostar en mayor medida por la exportación de productos, que se está convirtiendo en la clave de la facturación.
Más información | Expansión

Leave a Reply